Código Hobo: el lenguaje secreto

El código Hobo o también llamado código del vagabundo, fue una forma de comunicación a base de signos que utilizaron muchos trabajadores nómadas durante la Gran Depresión. Estos viajeros errantes vivían del día a día, buscando trabajo, comida e incluso donde pasar la noche.
La vida, para bien o para mal, puede cambiar en un chasquido de dedos, ya sea a consecuencia de nuestras propias decisiones o por agentes externos que escapan de nuestro control. De una forma u otra, nuestra naturaleza nos lleva a buscar nuevas formas de adaptarnos a la nueva realidad y a subsistir en momentos de necesidad; los Hobos fueron ejemplo de ello.
Tras la “Gran Guerra”, más conocida en nuestros tiempos como la I Guerra Mundial, (sí, esa guerra que a primera escucha todos creemos conocer muy bien, pero en realidad no sabemos ni cómo empezó) se estableció un nuevo orden mundial donde Estados Unidos se consolidó como el Big Daddy. Fueron el centro de la producción y exportación del planeta, por lo que el Lobo del Wall Street pensó: “si el mercado europeo ya se desgarró, ¿por qué mejor no invertimos en el mercado interior?” y así fue como Leo Di Caprio y Jonas Hill empezaron a usar las pastillas Lemonn.

Las acciones de la bolsa aumentaban, las ganancias rebosaban, y bien sabemos que cuando algo empieza a dar ganancias de forma desmedida y casi irreal, es porque todo está muy bien y no existen riesgos de por medio, más aún si las entidades bancarias empiezan a repartir créditos para acciones al estilo de Salt Bae echando sal a sus carnes. Así fue que la poco influenciable y nada ambiciosa clase media decidió enviar todos sus ahorros a las fauces del lobo.
Hasta que llegó el Black Thursday de 1929, algo así como el Black Friday, pero en vez de solo ofrecerte productos a precios bajos, tratan de venderte acciones a precios muy atractivos antes de la inminente caída de las mismas. De esta forma, los que se mueven en el ámbito bursátil se enteran anticipadamente de esta situación y se deshacen de las acciones que dentro de poco valdrán cero, y así recuperan por lo menos algo de su valor, mientras que el buen ciudadano de a pie ve diluirse sus esperanzas como arena entre sus dedos.
Este colapso de la Bolsa se fue dando durante ese fin de semana hasta que se desplomó entre los días lunes y martes negros. Y así como la clase media invirtió en la bolsa, también lo hicieron los bancos, sin contar los créditos que daban precisamente para que la gente compre acciones. Los bancos se declararon en bancarrota, muchas empresas quebraron y las que subsistieron hicieron grandes recortes de personal. Así empezaron los tiempos de la Gran Depresión.
LOS HOBOS: VAGABUNDOS LABORALES
La Gran depresión causó un quiebre en la vida de muchas personas; quedaron sin empleo, ahorros, casa y demás propiedades, con poca esperanza de recuperar el control de su vida tal como la conocían. Esto ocasionó que dejaran su vida atrás y emprendieran un viaje, si bien incierto y con los bolsillos vacíos, con la esperanza y el deseo de sobrevivir. Estos viajeros fueron llamados hobos o vagabundos laborales. No debemos confundirlo con la percepción actual de la palabra. Hoy relacionamos al vagabundo con una persona ociosa, sin aspiraciones, que vive mayormente de caridad. Pero el hobo buscaba oportunidades para ganar dinero y comida a base de trabajo, y así sobrevivir y enviar dinero a sus familias.e

Sin medio de transporte y dinero, tuvieron que recorrer el país como polizontes en trenes, aprovechando el momento donde estos sobre paraban para treparse sin ser vistos. Recibiendo en algunos casos, una mano por parte de otros “vagabundos” que ya se encontraban en los vagones.
En este contexto, fue clave la camaradería que se formó entre estos viajeros, y el código Hobo es muestra de ello. El lenguaje les permitía dar información en clave sobre el tipo de residente que había en cada casa o zona. Si eran buenas personas, honestas, si tenían mascotas agresivas, si daban buena comida, si había trabajo, si la paga era buena, etc.

Cabe resaltar que también compartían mensajes positivos, buscando mantener la motivación entre sus pares, como es el caso de las dos líneas verticales que significaba: “el cielo es el límite”. Signo que podrán encontrar en el logo de su servidor.oder para emprendedes

No importa en qué momento de la historia nos encontremos. Podrán cambiar los tiempos, las creencias, las costumbres, pero siempre habrá un momento en nuestra vida que nos hará revaluarla; ya sea una pérdida, una ruptura amorosa, un trabajo que nos frustra o un sueño aún sin cumplir.
I couldn’t resist commenting. Exceptionally well written!